22 de junio de 2014
SEDA, DE ALESSANDRO BARICCO, UN ENCUENTRO SORPRENDENTE
Por Berto Naviera
¿Qué se
necesita para que algo sea memorable? ¿Qué se necesita para que algo se vuelva
recomendable? No lo sé. Tal vez sea la impresión que ese “algo” ha causado en
nosotros. Tal vez sea que ese “algo” ha quedado tan incrustado en nuestra
memoria que necesitamos compartir con alguien más nuestra impresión. Después de
todo son las afinidades las que nos acercan, las que nos permiten compartir un
sentimiento o una emoción.
Hoy quiero
compartir con ustedes un encuentro sorprendente: en 1996 el escritor italiano Alessandro
Baricco publicó su novela Seda (Seta en italiano); yo la encontré mucho
tiempo después y he, lo confieso, reincidido en ella en múltiples ocasiones e
indefectiblemente la he encontrado grandiosa.
¿Pero, qué es Seda? ¿Una historia de viajes, un texto
de costumbres, una novela de amor? La historia se desarrolla en la pequeña
ciudad francesa de Lavilledieu, en la medianía del siglo xix. Cuenta la historia de un joven comerciante
francés, Hervé Joncour, dedicado al trasiego de huevos de gusanos de seda. Es
una historia entre la Europa central y el lejano país del Japón. Es el relato
del encuentro de dos culturas distanciadas en el espacio y en el tiempo. Es la
historia de los viajes de Hervé Joncour que duraban tres meses y se hacían en
tren, a caballo y por barco desde la Europa occidental y atravesando la helada
estepa rusa hasta llegar al fin del mundo, es ahí donde estaba el Japón. Es la
vida, también, de un joven francés atrapado entre dos grandes amores.
Hervé Joncour puso el
cigarrillo en el borde de la mesa antes de decir:
— ¿Y en dónde
queda, exactamente, el tal Japón?
Baldabiou alzó la
punta de su bastón y la apuntó hacia el otro lado de los techos de
Saint-August.
—Siempre
derecho hacia allá. Dijo.
—Hasta el fin
del mundo.[i]
En su
maravilloso texto El arco y la lira
Octavio Paz afirma que lo que permite clasificar a un texto como “poético” es
el ritmo del lenguaje utilizado para escribir una obra, por lo que la característica
poética de un texto va más allá de la versificación, la métrica o la rima. Así,
no es necesario que una obra literaria este estructurada en versos para que
pueda ser considerada como “poesía”. Pues bien, Alessandro Baricco se ha
preocupado minuciosamente porque el lenguaje con el que está construida Seda sea un lenguaje poético. La forma
en que están sintetizados los viajes de tres meses desde Francia hasta Japón,
las repeticiones intencionales, la cadencia del lenguaje, las sugestivas
imágenes que provoca en el lector, y hasta el contenido de algunas partes del
texto evidencia, sin lugar a dudas, la naturaleza poética de esta obra inefable.
Así que amigos
míos, les invito esta vez a sumergirse en el mundo romántico y sorprendente de
esta obra de Alessandro Baricco, a quien podemos seguir, dicho sea de paso, a
través de libros como Sin sangre, City y Emaus. Aquí les dejo una pequeña prueba de Seda, para que se animen a leerla:
Hervé Joncour
vagabundeó por el pueblo respirando el aire fresco de la noche y perdiéndose
entre las callejuelas que subían por el flanco de la colina. Cuando llegó a su
casa vio un farol, encendido, oscilando detrás de las paredes de papel. Entró y
halló a dos mujeres, de pie, frente a él. Una muchacha oriental, joven, vestida
con un simple kimono blanco. Y ella. Tenía en los ojos una especie de febril
alegría. No le dio tiempo de hacer nada. Se acercó, le tomó una mano, se la
llevó al rostro, la rozó con los labios y, después, estrechándola fuerte, la
puso entre las manos de la muchacha que estaba a su lado y la tuvo allí, por un
instante, para que no pudiera escapar. Retiró su mano, finalmente, dio un par
de pasos hacia atrás, tomó el farol, miró por un instante a los ojos de Hervé
Joncour y escapó. Era un farol anaranjado. Desapareció en la noche, pequeña luz
en fuga.[ii]
Por supuesto,
he preservado los mejores momentos para que sean descubiertos por ustedes al
leer esta pequeña pero grandiosa obra literaria. ¡Disfrútenla! Y no se olviden
de enviarnos sus comentarios.
Obras
consultadas:
Baricco, Alessandro. Seda,
versión epub.
Paz, Octavio. El
arco y la lira. México: FCE, 1956.
[i] Baricco, Alessandro. Seda, versión epub, cap. 8.
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