Mostrando las entradas con la etiqueta Julio Cortazar. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Julio Cortazar. Mostrar todas las entradas
26 de agosto de 2014
CÓMO DESHACERSE DE LOS CONEJITOS
Por Víctor Alvarado
I.
Preámbulo a las instrucciones [1]
| Medio conejo con el hígado embolsado Alias Torlonio |
La
penúltima noche que vi a Julio, hubo contacto, no físico sino contacto tipo
atadura. Igual que sucede cuando andas por ahí nada más pensando en la fuga del
baño cuya gotera te impide a veces conciliar el sueño o si será tinto o blanco
para la cena del viernes y, en cualquier pasillo de cualquier institución, de
pronto sientes el tibio soplo de la mirada en tu nuca, mirada simple, sencilla,
y volteas inquieto; entonces sabes todo de esa persona al verle las pupilas
encendidas, sus ojos animados; en ese infinito y fugaz desahogo, sabe tus mañas
y tú sus mentiras, y él o ella y tú y todos parpadean, y en ese parpadeo se
piensan y recuerdan y olvidan, y al abrir de nuevo sus ojos se despiden
discretamente. Eso pasa siempre y esa noche así ocurrió; aunque también
charlamos un poco y chocamos al final las manos; saludo de cuates. Salimos a
dar un paseo por el patio, alrededor de la fuente seca, donde hace tanto que no
corre agua. Y le pregunté, por qué no habías venido. Por el trabajo, respondió.
Dímelo a mí; no he visto a mamá en temporadas, y encendí los faros del fondo
para no tropezar con los adoquines. Pero al fin regresé; vengo por el encargo
de la última vez. Aquí lo tengo; no sé si será de tu agrado. Yo sí lo sé. Y le
di la hoja. Gracias me la llevo. Y qué hago con los conejos, acaso… Ya lo
sabías; haz lo que puedas; yo lo hice. Pero no lo sé; y ya se avecinan. Tómalos
de las orejas y tíralos por la baranda o échalos a la fuente o no les abras el
portón si acaso tocan o véndelos a un irrisorio precio. Nunca los vi pero sé
cómo son y ya siento miedo. Iguales todos, cómo han de ser, lo único diferente
es el color o pelaje o tamaño o consistencia blanda y áspera. Pero los conozco;
regresarán en grupos o aislados, dispuestos a… Las instrucciones son precisas,
no te confundas. Lo sé de sobra y aún tengo miedo. No hay por qué, ya te
acostumbrarás, con suerte lo superas. Entonces ¿deberé llenar la pileta de la
fuente y echar dos metros más a la barda? Valóralo y en la próxima comentamos.
Para eso no tengo aliento. Uno debe enfrentar y resolver estas cosas solo;
nadie puede hacer algo al respecto. Tú sabes cómo, ayúdame, o de lo contrario…
Lo siento, ya nada se puede hacer; los escucho.
No
hubo próxima; sintió terror; leyó la hoja; se le dibujó una sonrisa nerviosa.
No temas, pasará pronto y de algún modo podrías ser feliz, yo me regreso, y
chocaron las palmas; saludo de cuates. Y se escapó. Y Julio no halló más
remedio que sentarse a esperar a la orilla de la fuente.
Suscribirse a:
Entradas
(Atom)
Categorías
- Crítica (9)
- Ensayo (9)
- Entrevista (2)
- Lengua (2)
- Narrativa (33)
- Poesía (34)
- Recomendación (6)
Colaboraciones
- Berto Naviera (9)
- César Vega (8)
- Iván Dompablo (9)
- Nidya Areli Díaz (9)
- Roberto Marav (7)
- Sofía Mares (13)
- Vladimir Espinosa (9)
- Víctor Alvarado (9)
- Víctor H. Pedraza (8)
Con tecnología de Blogger.
Lo más leído
-
Por Vladimir Espinosa Román Una de las grandes virtudes de Octavio Paz es la maestría de sus obras ensayísticas. Todas ellas ll...
-
Por Nidya Areli Díaz La muertita es una tragedia de corte político y social cuyo tópico principal son las Muertas de Juárez. El...
-
SEMBLANZA Libia Eunice Salcedo Ruiz nació en la Ciudad de México el 25 de agosto de 1971. De madre libanesa es una de las seis hijas...
-
Por Vladimir Espinosa Román La personalidad femenina que se retrata en el cuento “Los convidados de agosto” (incluido en el libro ...
-
SEMBLANZA M ó nica L öwenberg es una artista plástica contemporánea nacida en la Ciudad de México. Sus estudios en Diseño G...
-
Por César Vega Querida Samantha: Trataré de ser lo más concisa y breve al explicarte todo este asunto; en verdad te ...
-
Por Nidya Areli Díaz SEMBLANZA David García Ruiz, Alias Torlonio, nació en la ciudad de Madrid el 6 de febrero de 1964. Pasó ...
-
Por Víctor Alvarado Botas de futbol Ricardo Renedo Todo iba bien hasta que ¡tras!, se escuchó por enésima vez un pelotazo en e...
-
Por Víctor Alvarado Con este, es el quinto intento de escribir unas buenas líneas, dame dos o tres minutos y tal vez lo logre. A...
-
Por Nidya Areli Díaz Ojo por ojo, diente por diente es una obra del dramaturgo Mauricio Jiménez que se originó al adaptar la come...